H. F. G

Words Create the World

«Vale chicos, seguimos» dice en el video Moura García.

Habla un poco mas despacio que la otra vez, camina despacio, y también mueve poco y lento las manos.

«Sé que muchos os vais a enfadar pero hacer el favor de relajaros un poco ¿eh?«- Moura García se ríe pero se le nota que le cuesta- «Empiezo por tí, Kenny Junior, te dejo ser el presidente o director , o como lo quieras llamar, eres dueño de la Academia de Artes, en práctica, quiero que tú lo dirijas, que lo lleves. La Dirección Ejecutiva de la Academia de Artes es tuya«-.

Moura García se detiene y se sienta en un pasillito de escalones de madera que hay a la puerta de todas las casas de la urbanización.

«El siguiente eres tú, Jhale, Jhalid Junior quiero que te encargues de dirigir la parte de los Campamentos Deportivos de Hybrid Films Group«- Moura García toma aire, sonríe y se seca el sudor de la cara y el cuello- «Sigo contigo Salhy tú te vas a encargar de llevar la Dirección del Departamento de la Agencia de Deportes de Aventura y Riesgo de Hybrid Films Group»-.

En este momento alguien fuera de cámara,que no se le llega a apreciar le da a Moura García un vaso de agua, ella bebe, y se pone de pie otra vez.

«Para la pequeña gran Susana, cariño a tí te dejo la Agencia de Publicidad y Editorial«-

Marcus para la reproducción de nuevo, parece cansado. Djenevah mira a todos y están todos igual, como cansados, como envejecidos, y desde luego tristes. Nadie ha abierto las carpetas, las miran, se las pasan de una mano a otra, la manosean pero es como si les diera algo abrirla.

«Vamos a tomarnos un gran descanso»– dice Damie.

Como un resorte todos se levantan, dejan todo tal cual y salen del despacho, muy despacio, encorvados, con la cabeza gacha.

Djenevah aun no ha estado en esa planta.

Es la única que se ha quedado sentada en el sitio mirando a la pantalla con la vista fija. Hasta que aparece Salomé, que es la más parecida fisicamente y en rasgos a la mujer de los videos, aunque en el caso de Salomé ella también es mestiza como Djenevah pero tirando a oscura como Moura, casi negra, ojos negros, pelo al natural muy africanizado, corto, está teñido de azul oscuro, muy oscuro, ni muy delgada ni lo contrario. Lleva una falda de tubo gris y una blusa de seda oscura. No es muy alta tampoco.

«Perdona, vamos a comer. Hoy comemos aquí, osea en esta parte de la casa» – Le dice Salomé a Djenevah

Djenevah se levanta torpemente

«¿Dónde está tu padre?«- le pregunta a Salomé.

«Bueno, él está de viaje de negocios con su mujer«- contesta Salomé y empiezan a caminar

Djenevah la mira entendiendo pero sin terminar de entender

«¿Y el tuyo?»– le pregunta Salomé a Djenevah

«En la cárcel. Perdona, creía que estaban juntos»-

«Nunca estuvieron juntos. Eran muy buenos amigos. Cuando ella vino aquí, él la ayudó en los primeros años, con el trabajo y sobre todo traduciéndola y explicándola cómo es vivir aquí, legal, social y culturalmente. Ella quería ser madre de éstas maneras y él la ayudó, pero no de forma clásica, sino pasando por clínicas para inseminar y todo eso. Evidentemente nos quiere y ha estado ahí pero nunca han tenido una relación sentimental ni han vivido juntos. Mi padre tuvo sus historias de amor con otras mujeres y tal pero nunca dejaron de ser nuestros padres. A tí alomejor te sorprende o te choca

Djenevah niega, curiosamente lo entiende perfectamente y le parece correcto, no juzga.

«Mi padre se casó con su pareja cuando mi madre decidió dejar de tener hijos»-.

«¿Y cómo es? Tener un padre, tu padre»-.

«Es bueno, divertido, cariñoso pero también muy politicamente correcto, como un típico suizo» -la sonríe- » Inteligente, práctico, ordenado y sosegado» – Salomé saca su móvil, maniobra en él y le enseña una fotro de un hombre de unos 60 años, pelo super oscuro, ojos claros y tez blanca, atractivo, apuesto lo que se diría bien parecido, no muy musculoso, solo marcado, se le ve sanete y majete, y se le aprecia el parecido con los hijos- «Siempre hemos tenido muy claro que nosotros fuimos un proyecto más de mi madre»-.

Djenevah sentada entre Jossie a un lado y Damie al otro lado, está como todos en la comida, en absoluto silencio, un silencio cargado de tensión, de intenciones, pensamientos y preguntas.

Después de comer todos recogen sus platos, los meten en el lavavajillas y dejan todo ordenado.

Así hacen el camino del salón a la cocina y de la cocina al despacho. Ésta vez se les ve menos cansados, mas predispuestos, más alertas y concentrados. Todos se sientan igual. Ponen el video, está Moura García sentada en mitad de la selva, con la vía, la mascarilla y un respirador asistido a batería. Está notablemente más delgada, débil, más apática, con la mirada apagada, se escucha su respiración más dificultosa y el sonido del respirador es casi debastador. Tiene más ojeras, los labios secos, la voz baja y ya no se mueve casi.

Moura habla muy despacio » Shanie Lee, mi amor, tú te encargarás de ayudar a Damie, en su empresa de Organización de Eventos, es otra de mis condiciones pero no os preocupéis los demás, es algo que Damie y yo hemos hablado mucho, muchas veces y estamos de acuerdo. Ya sabéis que a ella sólo le gusta prestar atención emotiva de más a la moda, las bodas, bautizos y comuniones, y a los detalles organizativos bonitos, pero nosotros nos encargamos de muchas más cosas, y quiero que seas su ayudante para que le pongas tu particular ilusión a esos otros eventos«-

Moura se ríe, pero esta vez termina tosiendo un poco.

«Akele, mi niña, cucha, necesitamos que te encargues de nuestro viñedos, los que tenemos por todo el mundo«- se detiene un instante, se queda con la mirada perdida y así con la mirada más allá- «Menos Valley«- Suspira, tose, escupe en un bol y vuelve a respirar hondo-.

«Vale, Akane, tú los hostales, también los que tenemos en todo el mundo. Serás la encargada, jefa de ese departamento de Hybrid Films Group«- Moura bebe agua mineral – «Vaaleee, ya vamos terminando. Para el último de mis bástagos»– Moura se ríe y tose mucho- «Denz te dejo dirigir el tema de las ong y nuestras ayudas humanitarias, haz justicia, y telego también que te hagas cargo del Gabinete Jurídico de todas nuestras empresas«- Moura se levanta- «De toda la franquicia de Hybrid FilmsGroup»

Marcus detiene el video, todos respiran aliviados, Damie va a la ventana y ahi es Marcus el que va con ella., y rodearla con sus brazos. Algunos de sus hijos se ponen a caminar de un lado a otro, y otros se van a la bandeja a beber y comer las cosas que hay para picar. Pasados unos minutos todos vuelven a sus posiciones. Djenevah observa que a todos les cuesta ya mirarse entre sí y sobre todo a Damie.

«Como véis, estáis todos entrelazados, vais a tener que trabajar juntos y entenderos»-.

Esta vez está extremadamente delgada, con unas ojeras prolongadas, casi sin aliento, el pelo muy corto, muy pálida. Está sentada en una habitación standar, con la vía, la mascarilla, el respirador.

«Sé que en general sabréis hacerlo, perfectamente vamos, llevo toda mi vida educándoos para eso, para este nuevo momento de vuestras vidas, a estar sin mí»-.

Se detiene, está casi sin aliento.

«Porque que os de el poder de tomar las decisiones importantes en cada uno de los departamentos o facetas de mi legado empresarial, no es para que hagáis lo que os de la gana»-.

Sudando, bebe agua, se atraganta y tose violenta y dolorosamente.

«A lo loco, porque ya os he dicho quién tiene la última palabra, los, llamémosles primeros fejes, y ante ellos responderéis de vuestros decisiones en los negocios»-.

Marcus detiene el video. Como si todo el mundo entendiese que lo van a dejar ahí de momento. Esta vez es Djenevah la que se levanta y se va.

Djenevah va andando mirando sin prestar atención, frustrada abre una puerta con decisión, entra y se queda un poco desorientada.

Djenevah dice para sí misma «Oh, no, mierda«-.

«¿Qué haces en mi cuarto?»-.

La ha asustado, se ha dado la vuelta con presteza.

«No, yo, perdona, ya me voy, me he equivocado, es que no, no sé dónde están las cosas aquí»– mientras habla avergonzada, se está moviendo para salir de ahí, torpe, sin mirarle-.

Casi igual se mueve hasta la siguiente puerta, y ahí entra en un taller de Escultura, entra de espaldas, apoya la cabeza en la puerta cerrada, con los ojos cerrados, y suspira.

Djenevah otra vez hablando en voz baja para sí misma – «¿De dónde saca una persona como tú a Diane?»-.

Se abre la puerta, despacio. Ella se recompone, sin tocar nada, sólo mirando. Es Jossie.

«Te estaba buscando»-.

«Seguridad te ha dicho que estaba aquí»-.

Asienten las dos. Jossie se acerca más, coge una banqueta y se sientan.

«Le encantaba, la mitad las hizo ella sola, decía que le servía para dejarle paso al tiempo«- sigue Jossie.

«¿Y la otra mitad? Hay muchas»– se interesa Djenevah con un nudo en la garganta.

«Algunas las hizo con sus hijos, otras cuando ella ya no podía, se sentaba y veía a sus hijos trabajar. Pasaron aquí muchos de esos momentos felices»-

Djenevah carraspea, y se va donde hay esculturas ya terminadas de bebés y niños pequeños.

«¿Son sus hijos» – Jossie asiente- «¿Lo utilizan en su academia de artes?»- Jossie sorprendida, asiente de nuevo- «Las exponen en galerías y venden algunas»-.

Jossie más extrañada todavía asiente «Eres lista«-.

«Son pasos lógicos, de razonamiento» – se encoge de hombros Djenevah-.

«¿Porqué esas preguntas?»

«¿Y qué quieres que haga? Aquí»- Djenevah señala a su alrededor con la cabeza-

«Estas abrumada»

«Eso es quedarse corta»

«Lo entiendo«- Un silencio, respiran tranquilas, mirando las obras- «Nadie ha tocado nada, todos han dejado todo y se han ido a descansar»-.

«No puedo ni imaginarlo. Lo que supone para ellos»-.

Djenevah se pone a caminar despacio de un lado para el otro.

«Les veo, y. Y, yo no puedo ni llorar. No la conocía, siento la pena normal, como, alguien de fuera. No puedo estar aquí, es insultante para ellos»-

«No, eso no tiene sentido«- niega Jossie

«¿Sabes que el único momento que he sentido pena de verdad es al ver ese vídeo? Nada más, a mí no me duele. No merezco estar aquí, ni que me dé eso que ha dicho que heredo, o lo que sea. ¿Porqué tengo que»-

«Porque todos saben quién eres»– la interrumpe Jossie, se hace el silencio y Djenevah se detiene- «Todos saben lo importante que eras para ella. Ella les contó todo, desde que naciste. Y se ha encargado» – Se levanta- «De que nadie ponga en duda eso» -unos segundos de silencio- «Vamos a dar una vuelta-.

Saliendo del taller, se van directas a una sala enfrente. Es una sala con una sauna, esa parte de la casa no tiene techo, y tiene al fondo una estructura de rocas con un mecanismo para que el agua caiga como en un manantial o una cascada, terminando en un jacuzzi. A modo spa. En la sala hay plantas y flores.

«No quieras entenderlo todo de una»– le dice Jossie-.

Djenevah la mira todo de forma admirable. Es un lugar que le parece bonito. Jossie le da un bañador, un albornoz, una toalla, todo eso lo saca de un armario impoluto. Se van a unos compartimentos y mientras se están cansando siguen hablando.

«Este lugar relaja a todo el mundo. Como ella. Tooodaaa, calma»-.

Terminan de cambiarse y salen para meterse en el agua.

«Así que tranquila, date un poco de tiempo. Sólo tienes dieciséis años»-.

«Uno más. Acabo de cumplirlos. ¿Y tú, vives aquí?»- se interesa Djenevah.

Jossie coge un par de refrescos de una nevera muy elegante. Le pasa uno a Djenevah, y se meten en el jacuzzi.

«¿Yo? Oh no, no, aquí no. Hace mucho frío para mí» -se sonrén- «No, yo vivo en Italia, aunque podría vivir en cualquier parte del mundo ¿sabes? Pero está cerca de mi familia y de mis amigos. Lo suficiente para ecahrles de menos y no detestarles»– se sonríen y se rien un poco-.

«Así que te va bien. ¿Tú también eres millonaria?-.

Jossie se medio ríe -«¿Quién yo? Oh no, no gracias. Pero, si, no me puedo quejar. Me va bien. Compongo y toco música para bandas sonoras, publicidad, cine, televisión, etc. Ya sabes«-

«Oh, ya, sólo eres rica» -.

Se rién un poco, pero pasan un momento de silencio, se vuelve a notar la tristeza.

«Se me hace raro estar aquí, sin ella ¿sabes? Disfrutar de estas cosas. O sin los niños gritando, dando saltos, haciendo volteretas»- .

«¿Es que no me ves? Siento como si estuviera cogiendo algo sin permiso»se sincera Djenevah-.

«Sí, larguémonos de aquí. Es buena idea, pero solo un rato. Si no se me quedará la piel como una pasa. Tengo una piel muy delicada ¿sabes?»-.

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